| 118º CAMPEONATO ARGENTINO ABIERTO |
|
| Versión mejorada |
|
| » English version |
| Con un Adolfo Cambiaso infiltrado, un Juan Martín Nero colosal y una sólida labor colectiva; La Dolfina Dubai derrotó categóricamente a Ellerstina Etiqueta Negra y cosechó su sexto título como organización en este 118° Argentino Abierto presentado por Movistar. Un merecido premio para un cuarteto que estuvo a la altura del rótulo de Dream Team. |
| |
 |
|
| |
Los antecedentes inmediatos daban cuenta de dos duelos en 2011 con un margen mínimo en el marcador final y una división equitativa de triunfos. Las referencias un poco más lejanas mostraban partidos dramáticos de chukkers suplementarios y goles de oro (habían disputado cinco de las últimas seis finales de Palermo y todas se habían definido por un tanto). En la previa de este nuevo enfrentamiento, ya de carácter histórico, entre La Dolfina y Ellerstina las apuestas recaían sobre un nuevo desafío cerrado, emocionante, cargado de nervios y con resultado agónico. Sin embargo, este encuentro definitorio en el marco del 118º Campeonato Argentino Abierto fue sencillamente un monólogo. Una presentación unipersonal del mejor equipo del mundo, del cuarteto que lidera Adolfo Cambiaso y que en su nueva composición incorporó a un Pablo Mac Donough de galera y bastón y a un Juan Martín Nero que no se conformó con el ser el mejor back del torneo, sino que quizás fue el mejor jugador del certamen.
En las dos citas iniciales de la Triple Corona, La Dolfina había sacado una ventaja de 7 goles ante Ellerstina promediando el desarrollo de las acciones. En la primera terminó cayendo por uno y en la segunda concluyó imponiéndose por uno. El análisis indicaba que en el trabajo colectivo no cabía duda de la superioridad del equipo de Cañuelas, pero también presentaba serios problemas a la hora de contener a un Facundo Pieres desatado. Los primeros tres parciales en La Catedral siguieron el libreto de lo acontecido este año: juego sólido y compacto por un lado, desconcierto y falta de coordinación por el otro. Saldo de 7-2 a favor de los vestidos este año de blanco y verde.
¿Por qué entonces Palermo se definió por tamaña diferencia? Por dos razones. La Dolfina ciertamente aprendió de sus errores y Ellerstina fue un tibio reflejo de su imagen. Los Hombres de Negro cometieron errores de taqueo impropios de su categoría, evidenciaron como nunca ausencia de labor combinada y hasta la mejor organización polística que existe mostró una caballada desgastada en comparación con la de su rival. De atrás para adelante, Ignacio Heguy exhibió toda su contrariedad para jugar de 4, Gonzalo (h) se mostró impreciso en momentos cruciales, Nicolás falló en varias intervenciones y Facundo comenzó a desesperarse por querer suplir las falencias de su equipo en todos los sectores. El cuarteto de General Rodríguez tuvo serios inconvenientes en salidas desde el fondo y throw-ins, recién en el quinto chukker logró su primer gol de jugada y tan sólo marcó 5 en todo el partido sin tener que depender de un penal.
El campeón, en cambio, sabía desde un principio que difícilmente podría contar con el habitual Cambiaso superlativo de las finales. El hombre-gol de Cañuelas padecía de fuertes dolores lumbares que incluso llegaron a poner en duda su presencia y que provocaron que jugase infiltrado. Si bien la entrega fue la misma de siempre, por momentos insólitamente desperdició situaciones más que claras. Hasta él mismo terminó sorprendiéndose cuando en el podio lo distinguieron como el mejor jugador de la final e intentó regalare el premio a Nero.
Pero nada de eso importó. Stirling y Mac Donough se repartieron el campo de manera impecable para evitar un traslado excesivo de Cambiaso. Asistieron, definieron y presionaron. En el fondo, Nero fue sencillamente una muralla y a su sapiencia defensiva le sumó un recorrido fenomenal, con una lección de manual en cada participación e incluso aportó una cuota destacable en el marcador.
La Dolfina ingresó al séptimo chukker con cuatro goles de diferencia. Alejó todos los fantasmas de ventajas desperdiciadas y finales ceñidas con un parcial de 5-1. En ese momento ya nadie se atrevió a dudar de quién era el nuevo campeón. El resultado final quedó clavado en 16-10. Seis ediciones de Palermo transcurrieron desde la última vez que un campeón se coronó con un margen mayor a un gol y 18 desde que el titulo se definió por seis tantos. Ese dato deja bien en claro la supremacía de un La Dolfina que hoy logra aceptar con un poco más de humor el bien ganado apodo de Dream Team. |
| |
| LOS EQUIPOS Y LAS PROGRESIONES |
|
|
|
La Dolfina Dubai: Adolfo Cambiaso (h) 10 (9 goles, siete de penal), David Stirling (h) 9 (2), Pablo Mac Donough 10 (2) y Juan Martín Nero 10 (3). Total: 39.
Ellerstina Etiqueta Negra: Facundo Pieres 10 (8, seis de penal) (Recibió una tarjeta amarilla), Nicolás Pieres 8 (1), Gonzalo Pieres (h) 10 (1) y Ignacio Heguy 9. Total: 37.
La Dolfina Dubai: 2-2, 4-2, 7-2, 9-4, 9-6, 11-7, 16-8 y 16-10.
Jueces: Esteban Ferrari y Juan José Díaz Alberdi. Árbitro: Matías Baibiene. |
|
| |
| ENTREGA DE PREMIOS |
|
|
|
Premio Gonzalo Heguy para el jugador más valioso de la final: Adolfo Cambiaso.
Trofeo AAP al goleador del 118° Argentino Abierto: Facundo Pieres con 37 goles.
Copa Fomento Equino al jugador mejor montado de la final: Juan Martín Nero.
Premio Gonzalo Tanoira para el jugador mejor montado del certamen: Adolfo Cambiaso.
Copa Lady Susan Townley al mejor caballo jugador del torneo: Dolfina Buenaventura, criada, jugada y propiedad de Adolfo Cambiaso.
Trofeo Tito Lezcano al petisero del caballo ganador de la Copa Lady Susan Townley: Gustavo Gómez.
Premio en reconocimiento especial a su trayectoria como petisero: Enrique Gómez, de 93 años.
Mejor Producto Jugador Inscripto Raza Polo Argentino y Premio Sociedad Rural Argentina: Anay Sur Dulce, criada y propiedad de Marcos Heguy y jugada por Juan Martín Nero. |
|
| |
| La nota completa puede leerse en la edición impresa. |
|
| |
|
|
|